El otro día leí con sorpresa que en un cartel del zoo de Washintong, al hablar de la variedad de los picos de los patos, con sus diferentes adaptaciones al entorno en el que viven, se sustituye la palabra evolución por la de desarrollo. En el contexto de la frase solamente tenía sentido la palabra evolución, sin embargo han debido de considerar esa palabra como políticamente incorrecta, que puede molestar a algún integrista religioso, y para evitarlo meten la pata. Meten la pata porque la palabra desarrollo, en el contexto utilizado queda completamente lamarckiano, como si a los patos les fuera creciendo o variando el pico a lo largo de su vida. Otra ridiculez más por calmar a aquellos que no se calmarán hasta que el país donde vivan se parezca a una teocracia.

Esta historia además, me ha recordado una viñeta que ví hace unos meses:

La rueda de la fortuna del creacionismo. Donde cada vuelta acaba en bancarrota.
- No puede ser evolución. Hay demasiados espacios en blanco.
- La respuesta al puzzle debe de ser creación

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