En un artículo recientemente aparecido en la revista PLoS Biology se describe cuál es el estado actual de la enseñanza de la evolución en el conjunto de la nación americana:

  • PLoS Biology
  • En primer lugar los autores de este trabajo resumen cómo en el año 2004 en el condado de Dover, Pennsylvania, se votó a favor de que junto a la enseñanza de la teoría del evolución (TE) se incluyera la del diseño inteligente (ID). En el año 2005 una encuesta llevada a cabo por el “Pew Forum on Religion and Public Life” mostró que el 38% de los americanos preferían el creacionismo bíblico a la evolución.

    Pero los profesores de Dover tenían un deber moral, y les pareció contrario a su ética cumplir lo que se había decretado. De hecho redactaron el siguiente manifiesto: “si yo como profesor sigo lo dictado por las ordenanzas, mis estudiantes inevitablemente (o sin entenderlo) creerán que el ID es una teoría científica válida, quizás con el mismo valor que la TE. Eso no es verdad. Asegurar que el libro “Of pandas and people” es una referencia científica rompe mi obligación ética de enseñar conocimientos científicos basados en pruebas o teorías científicas”.

    Finalmente, tras el juicio de Dover, las alternativas religiosas a la TE (creacionismo, ID) fueron excluidas de las clases de ciencias, por violación del mandato constitucional que obliga a la separación entre religión y estado.

    ¿Cómo están las cosas en este momento?. La publicación es bastante extensa en cuanto a datos, aquí sólo resumo aquellos que me han parecido especialmente relevantes.

    En la siguiente gráfica se indica el número de horas que se dedican en las aulas de EEUU a la enseñanza de la evolución, o del creacionismo + ID.

    Alrededor del 25% de los profesores dedican 1 ó 2 horas al creacionismo o al ID. Sin embargo, dentro de estos números hay quienes las dedican a enseñar estas alternativas religiosas, mientras que otros simplemente las critican. Entre los que enseñan creacionismo o ID, el 32% de los profesores están de acuerdo con que en sus clases se enfatiza que estas posturas son contrarias a lo que la mayoría de los científicos piensan, mientras que un 40% está de acuerdo con lo que está enseñando es una perspectiva religiosa inapropiada en clase de ciencias.

    Una encuesta realizada entre profesores de ciencias de instituto (P) y gente de la calle (G) mostró los siguientes resultados a las siguientes preguntas (como porcentaje de acuerdo):
    -Los humanos se han desarrollado durante millones de años…pero Dios no contribuyó en ese proceso: 28% de acuerdo (P); 13% de acuerdo (G).
    -Los humanos se han desarrollado durante millones de años…pero Dios ha guiado el proceso: 47% de acuerdo (P), 30% de acuerdo (G).
    -Dios ha creado a los humanos tal como somos hace 10.000 años: 18% de acuerdo (P), 48% de acuerdo (G).
    -No sabe/no contesta: 9% (tanto P como G).
    Aproximadamente 1 de cada 6 profesores creen en una Tierra joven, mientras que 1 de cada 8 enseñan el creacionismo o el ID con convicción. El número de horas que se dan de estas alternativas religiosas es bajo, pero hay que tener como aspecto negativo el que se estén enseñando como formación científica. Afortunadamente, la mayoría de los profesores ven la evolución como uno de los aspectos esenciales de la enseñanza de ciencias.

    En resumen, las victorias obtenidas en las cortes de justicia no son suficientes para asegurar que la evolución se seguirá enseñando en clase de ciencias. No, mientras no se adapten los rigurosos estándares que recomienda la Academia de Ciencias de EEUU, y otras organizaciones científicas. La enseñanza de la evolución también debe de venir apoyada por un mayor conocimiento por parte del profesorado de esta teoría científica. Este estudio sugiere que se requiere que los profesores completen un curso de formación en biología evolutiva. Esto es mucho más importante que cualquier victoria ante la justicia.

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